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sábado, 31 de diciembre de 2011

Soy funcionario y a mucha honra



La Nueva España. 18 de Diciembre del 2011. Ángel Rodríguez Arias (Oviedo).
 
Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último vividor montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.
 
Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Sí. ¿Siendo así que ellos? No. ¿Por tanto, nosotros? Sí.
 
La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del Estado, inspector de Hacienda, administrador civil del Estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1.000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3.000 le diga: joder, qué suerte, funcionario.
 
La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de «Mientras dure la cucaña, ¡viva Franco!, ¡arriba España!». Y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son... tachán... los funcionarios.
 
Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo varios títulos. Ganados compitiendo en buena lid contra bastantes candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carné político que nunca he tenido.
 
Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis pelotas. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birlibirloque, en culpables de la crisis.
 
Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy mal intencionada.
 
PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha –como es frecuente– vuestra condición de funcionario, os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: Váyase usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.
 

domingo, 11 de diciembre de 2011

Solidaridad con los profesores

Fuente: El País

SERGIO TORRES GIMÉNEZ 10/12/2011

Yo que viví de niña una guerra y una posguerra en la que todo el mundo me decía "no te metas en nada y vivirás tranquila" recordé lo que era no poder manifestarse, no poder decir lo que uno pensaba, no poder quejarse, asumir sin rechistar...Al parecer 200 personas han sido requeridas por la Junta Electoral de Madrid por acudir a las urnas con las camisetas verdes luciendo tan peligroso lema.En otra ocasión unas profesoras se tuvieron que despojar de ellas y lucir sus interiores para poder entrar en su Dirección de Área Territorial. ¡Hasta hay tiendas en las que se prohíbe entrar a los que llevan esta prenda!

Me pregunto en qué país vuelvo a vivir al cabo de los años. Creí que no volvería a presenciar cómo se impedía la libertad de expresión y sin embargo, me cuentan mis hijas, hay varios profesores desplazados fulminantemente por haber salido en la prensa explicando que daban materias diferentes a aquellas para las que se prepararon, directores expedientados por permitir exhibir en sus centros pancartas contra los recortes, profesores que no pueden pasar con la camiseta verde casi ya por ningún sitio.

Espero que la crisis y la mayoría absoluta de un partido no den paso a un recorte en los derechos fundamentales que tanta sangre y que tanto tiempo han costado conseguir.

No quiero volver atrás, no quiero ver cómo mis nietos regresan a la mordaza y a la falta de derechos fundamentales, la educación y la libertad de expresión, incluidos.- Luisa Molina Maeso.

Me entristece la situación del colectivo docente en este Reino. Probablemente, se trata de una de las profesiones más admirables y de mayor responsabilidad de cuantas existen y son denostados e infravalorados a tenor del trato, las medidas y las opiniones de las que son objeto. El colectivo docente en España invierte aproximadamente entre un 15%-20% más en horas lectivas que cualquiera de sus colegas del llamado Primer Mundo. A ello, hemos de añadir el tiempo extra lectivo que deben dedicar en correcciones y análisis de conducta de sus alumnos, amén de una adecuada planificación cada curso.

Sin embargo, el Estado español ha realizado una inversión superior a los 7.800 millones de euros en la adquisición de una flota de 87 aviones europeos de combate. El coste de uno solo de esos aparatos, cubriría no ya las nóminas de esos miles de maestros que se han quedado sin trabajo, sino las fiestas de fin de curso de todos los centros públicos del Estado.

No sería de extrañar aunque todos pondríamos el grito en el cielo, si a final de curso nuestros hijos se quedan sin ser calificados, provocando una situación caótica. Mi solidaridad con los profesores. Sergio Torres Giménez Barcelona

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Misiones imposibles: la tutoría

Fuente: ESO DE LA ESO


Esta semana mantuve una interesante conversación con una de las "assistants" (auxiliares de conversación) de mi instituto (auxiliares que, por cierto, son posibles gracias a un acuerdo con el British Council, y no gracias a los inexistentes fondos que nos da la Consejería). La charla, que versó sobre el tema de las tutorías -sobre el que ella tenía un particular interés- me hizo sentir, a ratos, como si me encontrase en un pasaje de las famosas Cartas marruecas, de Cadalso, pues era imposible no describirle el sinsentido en que nos encontramos sin percibir tanto su perplejidad como mi sonrojo.

Traté de explicarle que en la ESO, el tutor se responsabiliza de casi 30 alumnos (en mi caso, este año son 28) y que ha de hacer -eso se supone- un cuidado seguimiento de su progreso académico a lo largo del curso. Para ello, ha de conocer, en la medida que sea posible, sus circunstancias personales más significativas -circunstancias que, les aseguro, pueden ser lo más diverso y complejo- y ayudar al alumno cuando este necesite su ayuda. Además, el tutor es el nexo de unión entre los chicos y el resto de sus profesores y ha de reunirse con los padres de cada alumno para que, entre todos, se solvente cuanto problema pueda ir surgiendo.

El tutor, lógicamente, no solo es responsable de esos 28 alumnos, sino de todos los demás chicos y chicas a los que da clase y a quienes, si este sistema no fuera el desastre asumido e inamovible que es, no se debería evaluar sin tener una noción de esas circunstancias personales de las que hablamos, situaciones a menudo determinantes en su progreso educativo y, sin embargo, imposibles de conocer -y menos aún, de comprender- cuando se da clase a una media de 150 a 200 alumnos.

Dejando a un lado la cuestión de las evaluaciones -que merece un post aparte-, seguí tratando de explicarle lo que, cuanto más hablaba, más absurdo me parecía. La "assistant" intentaba comprender algo de lo que yo le contaba, pero no podía evitar una mueca asombro cada vez que le aportaba un nuevo dato. Datos como que en la ESO el tutor solo dispone de 50 minutos semanales para hablar con los alumnos de su grupo y de otros 50 para hablar con sus padres.

Por si esto no fuera ya ridículo, la Comunidad de Madrid ha dejado a libre elección de los centros mantener -o no- esos 50 minutos, así que en algunos institutos no hay ya hora de tutoría semanal -para qué, mejor aburrirles con otra hora más de Lengua o de Matemáticas, hasta conseguir que odien, por exceso, ambas materias-, una hora que es esencial no solo para el éxito escolar de los alumnos, sino para que la convivencia en el aula no degenere y se convierta en un gravísimo problema.

En Bachillerato, desde hace unos años, esos 50 minutos semanales no existen, así que, cuando surge un problema -y surgen muchos y de muy diversa índole: doy fe- o bien utilizamos una clase de la materia de la que damos clase -algo que, teniendo en cuenta el apretadísimo programa de 1º y, sobre todo, 2º de Bachillerato es realmente complicado- o bien buscamos un hueco que, gracias a los recortes y al incremento de horas lectivas, este año no existe, o bien fingimos que el problema no es tal y seguimos el curso como si no pasara nada, a ver si -con suerte- ese conflicto no nos explota con fuerza semanas o meses más tarde.

Entretanto, reunimos a los padres de 2 en 2 y dándoles 20 minutos -como mucho- a cada uno, porque es el único modo de conseguir verlos a todos -como muy pronto- en 15 semanas..., una cifra escandalosa y que asegura que más de un padre recibirá la información tarde y mal, o incluso después de que un posible problema -si es que lo hay- haya estallado ya. Por supuesto, muchos tutores intentamos -con el dichoso voluntarismo que hace que la educación no acabe naufragando- citar a los padres en los huecos ya mencionados -quienes los tengan, porque en nuestros horarios no existen-, en recreos o nos escribimos con ellos e-mails y sms desde nuestras cuentas y teléfonos personales -sí, este año he tenido que dar mi correo y mi móvil ante la imposibilidad de recibirlos como me gustaría- para que el grupo siga funcionando y nuestros alumnos no se queden perdidos en el limbo en el que el sistema parece situarlos.

Pero no todo es culpa de la pésima organización y de la nula visión que nuestros responsables parecen demostrar cada vez que le dan una nueva patada al sistema educativo, también hay que admitir una cuota (importante) responsabilidad de nuestro propio gremio, de esos "compañeros" -minoría, sí, pero existen y todos los conocemos- que tratan con desprecio al departamento de Orientación, considerando que cuanto allí nos piden y aconsejan es poco menos que una intromisión en nuestra área. "Compañeros" que le dan la razón a Aguirre cuando esta dice barbaridades como que "debemos instruir y no educar", como si debiéramos quedarnos quietos ante las agresiones racistas, machistas u homófobas -por poner solo tres ejemplos: hay mil más- de las que a veces somos testigos -si no víctimas o verdugos- y que requieren una intervención educativa urgente. Y "compañeros", en definitiva, que se ventilan sus cincuenta minutos de tutoría en tan solo diez -a lo sumo, quince- con una desgana infinita y sin hacer nada que merezca la pena en ellos.

Cuando acabé la conversación, admito que me sentí tan confundido como la "assistant" a quien intentaba explicárselo, porque era imposible no escucharme sin caer en la cuenta -una vez más- del sinsentido de un sistema que no funciona y que, mientras siga estando establecido de esta forma, jamás funcionará. Mientras las aulas estén cada vez más masificadas -gracias a los recortes, por ejemplo, este año doy clases a Bachilleratos de 38 alumnos-, mientras los tutores no tengamos un horario real en que atender a alumnos y padres, mientras no haya orientadores suficientes en los centros -y se les dé una consideración real por parte no solo de las Consejerías, sino de sus propios compañeros-, mientras no nos olvidemos del "siempre lo hemos hecho así" y empecemos a preocuparnos de "cómo podemos hacerlo mejor".

Si me sumé, hace unos meses a la marea verde, fue -precisamente- no solo porque esté radicalmente en contra de los recortes que están ahogando la educación pública, sino porque -más allá de esa lucha- también creo que este es el primer movimiento en años que intenta sacudir con fuerza el prolongado letargo del colectivo docente, el primer movimiento que -después de esa etapa de inexcusable pasividad- aboga por una educación digna y de calidad, una educación en la que no solo hemos de exigir medios suficientes -esos medios que ahora no tenemos-, sino una revisión profunda del sistema, su adecuación a la realidad que nos rodea -seguimos ofreciendo contenidos del XIX para un alumnado del XXI, por mucha pizarra digital que tengamos... si es que la tenemos- y, en definitiva,una reforma profunda de un modelo que hace aguas y en el que todo se sostiene, solo y exclusivamente, sobre el papel, pero no en nuestras aulas.
 

lunes, 5 de diciembre de 2011

Haciendo memoria de la catástrofe

José Luis Luquero hace recuento de un deterioro progresivo de la educación pública que ha culminado en el caos de este curso. Conviene hacer ese ejercicio de memoria para darnos cuenta de la trayectoria seguida y la clara dirección en que se mueven nuestros "líderes".
Rescatamos algunos párrafos y os invitamos a leer el artículo completo.
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A mí no se me olvida que vamos dejando atrás derechos como la jubilación anticipada (por contra se nos ha retrasado la edad de jubilación a los 67 años), una importante pérdida de capacidad adquisitiva fruto del porcentaje de reducción de nuestros salarios, una desastrosa implantación del bilingüísmo, la práctica eliminación de la red de formación unida a la no aceptación de cursos de formación ajenos a los organizados por la Comunidad de Madrid, la proliferación de las comisiones de servicio en detrimento de la transparencia de los concursos de traslados, la no convocatoria de cátedras o el mantenimiento de los equipos directivos elegidos con el nuevo sistema en que 3 de los 5 miembros de la comisión de selección los fija la administración. Un modelo de formación que segrega al colectivo de profesores según los intereses de la administración y donde prima el “azar” en la asignación de un curso. Ingentes cantidades de recursos destinados a pagar universidades privadas americanas y/o británicas y empresas privadas de formación. Tampoco olvido el programa “Refuerza”, empresas privadas impartiendo en centros públicos clases de apoyo pagadas con fondos públicos y la simultánea creación de centros de excelencia y centros tecnológicos que ponen de manifiesto los verdaderos intereses de la administración.  Son muchos años de ataques a la enseñanza pública. Desde infantil y primaria, pasando por secundaria, escuelas de idiomas, centros de adultos, conservatorios… nadie se libra, ni siquiera la universidad.
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Las deducciones en IRPF para aquellas familias que escolarizan a sus hijos en centros privados, la cesión de terrenos, las fusiones de centros (a los que se rebautiza para decir que en lugar de cerrar un centro se ha creado uno nuevo), la mayor cantidad de fondos presupuestarios destinados a la enseñanza concertada y privada en detrimento de la pública, la privatización de la enseñanza infantil, el deterioro de las condiciones de la enseñanza pública y el trasvase de alumnos y fondos hacia la educación privada y concertada, especialmente en manos de entidades religiosas, la negativa a ofertar nuevos ciclos en centros públicos que luego se conceden a los privados, los proyectos de ampliación del bachillerato de 2 a 3 años o la intención de que la formación profesional se imparta en las empresas y por el personal de estas, en lugar de por docentes, no dejan muchas dudas de hacia donde dirige sus pasos la administración educactiva de la Comunidad de Madrid.
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Solo si se tienen todos los datos, podremos valorar el momento en el que estamos y la importancia que tiene nuestra firmeza, confianza en los principios y apuesta decidida por el enfrentamiento activo ante tamaña agresión a un derecho de todos, el de la educación pública.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Reflexiones sobre la educación madrileña

(Carta publicada en Público)

Señor director: Soy profesor de la enseñanza pública en Madrid y hoy, de nuevo, he hecho uso de mi derecho constitucional a la huelga. No he asistido al instituto y me he quedado en casa, trabajando, corrigiendo ejercicios de mis alumnos (nuestro capital humano más importante y el motivo fundamental de nuestras reivindicaciones), textos expositivos y comentarios sobre la rebeldía y la soledad de los autores románticos, tan actuales en estos tiempos. 
Leo también a Tony Judt, un pensador que agita mi conciencia y me recuerda cuánto queda por hacer. Esta tarde iré, de nuevo, a una concentración frente a la Consejería de Educación, en protesta por los recortes educativos. 
Gritaré contra la política de Aguirre y Figar, dirigentes empeñadas en vender lo público y convertir el librepensamiento en una sucursal devaluada de su rancio neoliberalismo, luciré mi sudadera con el peligroso lema "Escuela pública de tod@s para tod@s", símbolo, al parecer,  de carácer político (¿ por qué los profesionales de esta casta se arrogan el uso y la semántica del término?) y merced al cual varios compañeros han recibido citaciones de no sé qué junta electoral. 
Expresaré todo lo que mi sentido del deber y de la responsabilidad han ido conformando como rasgo de mi personalidad a lo largo de este medio siglo (soy profesor veterano), ideas que constituyen mi armazón moral y a las que ( lo siento) no voy a renunciar. 
Esos son los fundamentos del modelo educativo plural, laico, integrador y libre que defiendo y por los que lucho desde que tengo uso de razón.  
JOSÉ JULIO SEVILLA BONILLA..

sábado, 26 de noviembre de 2011

Por qué seguir en la lucha


Tras el éxito de las movilizaciones de la marea verde, es el momento de cerrar la primera fase con la huelga del 29 de noviembre para dejar claro que todas las etapas de la Enseñanza Pública no Universitaria seguimos luchando, más unidos que nunca, en defensa de la Educación Pública porque:
-    Nos oponemos a los recortes que la Consejería ha hecho este curso y a los que ya está poniendo en marcha para el curso próximo (supresión del 2º ciclo de educación infantil en las escuelas infantiles 0/6 años y la fusión de varios Colegios de Infantil y Primaria e Institutos);
-   Nos solidarizamos con los compañeros que han sido represaliados por reivindicar una Escuela Pública de calidad;
-    El nuevo gobierno tiene que contar con los miembros de la Comunidad Educativa para las posibles reformas educativas.
Junt@s hemos conseguido:
  • trasladar el debate de la Educación a toda la sociedad;
  • incrementar la contratación de compañeros interinos, aunque de un modo insuficiente;
  • frenar privatizaciones y cesión de edificios;
  • impedir la entrada en los IES de la Fundación empieza por educar.
Debemos cerrar esta primera fase de movilización con éxito y para ello es imprescindible una participación mayoritaria en la huelga y la concentración del 29 de noviembre.

Con todas las propuestas que se han ido realizando en las Asambleas de los centros, en la Asamblea regional del 1 de diciembre decidiremos el futuro calendario para diciembre y enero con el que iniciaremos la segunda fase de movilizaciones. 


Isabel Galvin
Secretaria de Acción Sindical
Federación de Enseñanza de Madrid CC OO 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Contra los interinos de la educación pública


- ¿Van a despedir funcionarios, Sr Rajoy?
- No, no lo vamos a hacer. Ajustaremos el número de funcionarios a las necesidades; además, no se puede despedir a los funcionarios.
TVE, día 16 noviembre de 2011

 Publidado en Madrilonia
La contratación de profesores interinos tuvo su auge en los años setenta, en paralelo al crecimiento de los centros educativos públicos. Entonces los interinos eran contratados directamente por los Directores de los centros bajo condiciones de extrema precariedad. Muchos de ellos  se organizaron en una coordinadora que logró a finales de esa década y principios de los ochenta, presión mediante,  el acceso a “Agregados” de entre 12.000 y 15.000 interinos. La lucha de los interinos fue consiguiendo la ordenación de las listas, que se les computara el curso completo a partir de los seis meses de trabajo, el reconocimiento de los trienios y el cómputo de su experiencia en las oposiciones.
Mientras, en la enseñanza privada (todavía no concertada) había un gran intrusismo de personas religiosas y seglares  que impartían clases sin la titulación adecuada. A esto había que añadir que un religioso que se incorporaba a un centro podía expulsar a un profesor seglar, y los contratos se suspendían a finales de junio hasta mediados de septiembre con dos consecuencias: el ahorro de esas nóminas y seguridad social, y la libertad para el control de las notas en septiembre. La situación de la enseñanza privada, fundamentalmente religiosa, era boyante en miembros de cada orden; no, como ahora.

Estos dos problemas se atajaron con el control desde los Colegios de doctores y licenciados (ganados democráticamente en el año 1974), que revisaban las plantillas del profesorado, y con el “pago delegado” establecido en la LODE.
¿Qué ha pasado con los profesores interinos? Nunca  se ha reducido su número a lo estrictamente necesario y todas las administraciones han mantenido, por el contrario, una bolsa muy grande que les permitía ajustar sus políticas, llegando en momentos a representar hasta un 25 % de la plantilla. El problema, por tanto, no es de ahora. Ahí están las medidas: recorte o eliminación en las plazas convocadas en 2011 por las comunidades autónomas, con una actuación indiferente del Ministerio de Educación; vuelta a los contratos hasta el 30 de junio y vuelta a los años setenta.

Esta segunda medida ya la han aplicado E. Aguirre y Figar en el curso pasado y esto ha sido verdaderamente grave por la vulneración vergonzosa de derechos sociales. Esta medida supone el contrato temporal para la tarea de un curso completo, prefijada por la ley y por las comunidades autónomas en el calendario escolar. Supone, además, que la administración impide a padres y alumnos que ejerzan su derecho a que les valore y atienda el mismo profesor durante todo el curso. Supone, también, que estos profesores “no trabajan en septiembre”, como les gusta decir, y no hacen las tareas establecidas por ley en la organización del curso.

Luego están todos los otros recortes y tampoco el Ministerio de Educación ha actuado en defensa del cumplimiento de la ley. Está clara la respuesta de Rajoy: no van a despedir funcionarios. En Madrid ya han despedido a 3.000 (funcionarios) interinos, más los de Castilla La Mancha y Navarra y Galicia.
A. Sabín

POR QUÉ IR A LA HUELGA EL DÍA 29 DE NOVIEMBRE.

Los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza pública madrileña llevamos varios meses de conflicto y tres, ocho o nueve convocatorias de huelga en este tiempo (depende de la etapa, de las convocatorias que hayamos seguido cada uno/a) El día 17 hubo un importante seguimiento de la huelga en enseñanza: para muchos era una jornada importante porque, celebrada en el contexto de una campaña electoral, suponía un elemento de presión. Y fue un éxito. La del 29 debe volver a serlo.

1.- Porque los trabajadores/as de la enseñanza debemos dejar claro que vamos a seguir oponiéndonos a las medidas de privatización, recorte y desmantelamiento de la escuela pública y de ataque a nuestros derechos. Las medidas anunciadas esta semana en Cataluña deben servirnos de aviso de por dónde van a ir las cosas. Y el ataque será más intenso y más duro si nos perciben desunidos, desanimados, desorganizados o en retirada

2.- Porque si hiciste huelga el 17 para presionar a la administración regional (sabiendo que no iba a haber negociación ni el 17, ni el 18, ni el 19 ni el 20) ahora nos toca ir a por el “segundo plazo” y conseguir que, una vez pasado el día 20, los esfuerzos que hemos hecho hasta ahora se traduzcan en cambios de posición en el gobierno de Aguirre.

3.- Porque Esperanza Aguirre dijo que esta legislatura tendría como prioridad “la educación, la educación y la educación”, aunque bien podía haber dicho “acabar con la educación pública, acabar con la educación pública y acabar con la educación pública”. Todavía está en el primer asalto y, de momento, no ha podido pasar al segundo y al tercero. Y no lo hará mientras mantengamos la movilización viva.


4.- Porque debemos cerrar esta etapa de movilización con un éxito y con una participación mayoritaria. Cuanto más gente seamos en la huelga y en la movilización del 29, más gente participará en el debate para planificar, para decidir entre todos/as la siguiente etapa. Y eso nos garantiza también que las próximas movilizaciones sean mayoritarias y aglutinen al profesorado.

5.- Porque la mayoría pensamos que el 29 cerramos una fase pero continuamos con la movilización, en otra dinámica, con otra intensidad, con otras herramientas,… Pero esta primera etapa, como los exámenes parciales, hay que cerrarlos con un aprobado. Y la marea verde lleva de momento sobresaliente, así es que hay que hacer un nuevo esfuerzo.

6.- Porque la movilización nos ha unido. El 29 de junio de este curso, menos de 400 personas se manifestaban a la puerta de la Consejería para protestar por el despido, decidido unilateralmente, de nuestros compañeros/as interinas (que se produjo el día 30) y contra los recortes. El 29 de noviembre se cumplirán solo cinco meses de esa fecha y en este tiempo decenas de miles de personas hemos salido a la calle a defender nuestra escuela.

7.- Porque la movilización se ha extendido a otras etapas: a los centros de infantil y primaria (que inicialmente no participaron en la huelga), la educación infantil (que arrastra también su propia lucha desde hace años y que ha encontrado en la marea verde una oportunidad de reactivarse), a la Universidad. Y a todos los sectores de la Comunidad Educativa: docentes, familias, alumnos/as, y a toda la sociedad.

8.- Porque la movilización sirve: Hemos puesto en evidencia la política de la Comunidad de Madrid, se han frenado privatizaciones, cesiones de edificios (como la intentada en Móstoles) o la entrada de empresas privadas en el “negocio educativo”, como Empieza por Educar.

9.- Porque la movilización sirve pero todavía nos queda mucho por lograr y muchos ataques por frenar. Y esto es tan obvio para todos/as, que no le dedico más tiempo.

10.- Porque si no somos nosotros/as, los trabajadores y trabajadoras de la educación pública junto con las familias y los alumnos/as, con nuestras organizaciones, nosotras/os con nuestra capacidad de luchar y de resistir, nosotras/os con nuestra capacidad de convencer y unirnos a nuestras compañeras y compañeros, ¿quién va defender la escuela pública y nuestro futuro?

Eva Pérez

sábado, 19 de noviembre de 2011

Visión de futuro en la Escuela Pública

Porque solo partiendo de la realidad puede diseñarse el futuro, no dejes de leer la espléndida entrevista que el director del IES Julio Pérez, de Rivas Vaciamadrid, ha hecho en Público en la que explica por qué la solución a los problemas de los institutos públicos se aleja cada vez más del discurso político y en qué consiste realmente la trastienda de la educación, hoy día. Solo así se entiende que dos horas sean un problema nada más que para una tullida Administración, cegada por una prepotencia que no le deja ver la realidad, sorda ante las demandas de la sociedad, paralizada por su propia inercia.

Como contrastan estas declaraciones con las ofensivas afirmaciones realizadas por la directora del IES Ramiro de Maeztu

Leer

¡Cuidado con las termitas!

JUAN JOSÉ MILLÁS 23/09/2011
 Fuente: El País

¿Puede una sutileza ser brutal y sutil una brutalidad?
Sin duda. La andanada de Esperanza Aguirre contra la gratuidad de la enseñanza pública pertenece a este género paradójico. En política, la brutalidad sutil recibe también el nombre de globo sonda. Lancemos un poco de metralla y luego, si la reacción es muy fuerte, decimos que se trató de un lapsus, incluso de un lapsus linguae, que queda culto.

La sutileza brutal desarma a sus víctimas, que no saben a qué carta quedarse. Una brutalidad sutil es que quienes pretenden acabar con el Estado provengan en gran parte de sus filas. Opositan, se apuntan a un partido, pillan escaño, se largan de excedencia y una vez fuera de la estructura, aunque con la carta del regreso en la manga, vuelven a entrar, en esta ocasión como termitas.

La termita es un bicho sutilmente brutal. Durante años, solo aprecias de ella esos pequeños cerritos de viruta que hasta tienen su gracia. Es sutil, porque no se deja ver y es brutal porque te arruina el esqueleto. Cuando la termita asoma, el edificio se ha venido abajo.

Otro ejemplo de brutalidad sutil es el de ensalzar por las mañanas las virtudes de los profesores para calificarlos de vagos por las tardes. O proclamar el martes que la enseñanza es una inversión fundamental para tratarla el miércoles como un gasto superfluo.

La brutalidad sutil sume al oyente en la parálisis propia de quien recibe órdenes contradictorias. Rajoy, experto en sutilezas brutales como la de los hilillos de plastilina, echa pestes del impuesto sobre el patrimonio, pero no lo eliminará de ganar las elecciones.

¿A qué juega? A la termita, a sondear al electorado, que si no responde hoy a esta contradicción comulgará mañana con ruedas de molino. Las palabras de Aguirre sobre la gratuidad de la educación parecen eso, un montoncito de serrín.

¡Pero cuidado!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Hacia un Comite de Huelga Regional

 
 
 
El problema clave a resolver, para desbloquear la situación, se centra en la constitución de un auténtico Comité de Huelga a escala regional (y estatal, llegado el caso). Si, como antes se ha señalado, se han organizado comités o comisiones de manera espontánea en centros, zonas, barrios y pueblos, para impulsar y extender la huelga, la pregunta que se plantea cualquier cabeza consciente es ¿Por qué no se constituye un Comité de Huelga a nivel de toda la Comunidad de Madrid con representantes de todos los sectores en lucha? Nos referimos, claro está, a un auténtico Comité de Huelga elegido, que integre a portavoces directos de los trabajadores en huelga y de los sindicatos que la apoyen con toda lealtad. Sus componentes deben tener capacidad de decisión para organizar, extender y centralizar la movilización, recabando siempre la ratificación de los acuerdos fundamentales por las asambleas de centro y zona. Limitar la función de sus delegados a la mera información, convocarlos a asambleas regionales a título de consulta, o negarles representatividad cuando han sido democráticamente elegidos, es eliminar de raíz el derecho de los huelguistas a ser dueños y protagonistas de su propia acción y apostar directamente por la división y el fin de la movilización.
Hay que deshacer equívocos y aclarar algunas ideas. Un principio de elemental democracia (al parecer, ahora proscrito) niega legitimidad a los parlamentarios, que fueron en su día elegidos sobre programas generales y ambiguos, cuando se trata de tomar decisiones imprevistas y trascendentales para el conjunto de la población sin consultarla como es debido. De igual manera, remitirse a elecciones pasadas y a su reconocimiento institucional no legitima a los aparatos sindicales para erigirse en representantes exclusivos de una movilización que se levanta en un momento dado y con unos objetivos precisos. Algunos sindicatos se han desligado, desde el inicio, de cualquier proceso democrático en cuanto a la toma de decisiones, bajo el pretexto de que sólo se deben a sus afiliados, como si sólo de ellos dependiera la huelga. Otros han convocado asambleas, pero sin reconocer a los representantes de centros y zonas otra función que la de hacer encuestas y transmitir datos, para luego reservarse la facultad de interpretar y decidir.

martes, 15 de noviembre de 2011

No vamos a parar

Fuente: Tizaflauta

 Esperanza Aguirre sigue mintiendo sobre el conflicto educativo. Lleva un par de días tratando de convencer a los madrileños (engañándoles, por supuesto) de que dicho conflicto está solucionado y acabado. Nada más lejos de la verdad, evidentemente. "La crisis de los profesores de Secundaria está resuelta. Además, los horarios ya están firmados y son definitivos". Y se queda tan ancha después de semejante falacia. Ni la crisis está resuelta (no ha hecho más que empezar y el colectivo está cada día más decidido y organizado), ni los horarios están cerrados, por la sencilla razón de que van a ser reclamados y denunciados en su mayoría.

Destacamos los siguientes párrafos y os invitamos a leer el artículo completo en la fuente original.

A consecuencia de esta ilegalidad en los horarios y de otras muchas irregularidades puestas de manifiesto en el caos en que se han convertido los institutos gracias a la reducción salvaje de plantilla y de recursos, se está produciendo otro hecho insólito en los claustros de inicio de curso: se están rechazando de pleno las Programaciones Generales Anuales. Este documento es imprescindible para coordinar los distintos programas educativos y los proyectos curriculares, así como su organización y la colaboración con todos los agentes de la comunidad educativa. Evidentemente, con el desastre provocado por la Consejería, no se pueden aprobar las PGA porque hay varios aspectos docentes básicos que no se pueden llevar a cabo con un mínimo de calidad con las actuales plantillas; además, hay otros elementos que no están funcionando bien o, simplemente, se han suprimido a consecuencia de los recortes. ¿Cómo se va a aprobar la PGA con los actuales horarios ilegales, con los Departamentos constituidos a golpe de rellenar huecos horarios al máximo, sin actividades extraescolares y sin bibliotecas por falta de personal o, lo que es absolutamente inadmisible, sin poder llevar a cabo correctamente la atención a la diversidad por esa misma falta de profesores? Sencillamente, sería ilógico aprobar una Programación irrealizable o que atentara contra la propia calidad de la enseñanza.
¿Por qué miente Esperanza Aguirre con respecto a la finalización del conflicto? Pues, como de costumbre, porque su estrategia es siempre la misma: desviar la atención y adecuar la realidad a sus intereses, normalmente partidistas. Con esa falacia de que todo está solucionado, se dirige a sus electores y a los indecisos para tratar de convencerles de que la Educación Pública madrileña funciona perfectamente, cuando la verdad es que está sumida en un caos provocado por sus propias decisiones y por la incompetencia de su delfina: Lucía Figar. Además, con esas declaraciones del fin del conflicto trata de desmotivar al profesorado, una vez más, para restarle fuerza y unión a un movimiento que está provocando muchos quebraderos de cabeza. En ese sentido, como de costumbre, se equivoca al infravalorarnos; y, también como de costumbre, lo único que consigue es motivarnos aún más.
La Marea Verde está poniendo los cimientos de algo duradero cuyo fin no es electoralista, ni mucho menos. Nuestro objetivo (el de profesores, padres y alumnos de la Pública) va mucho más allá: haremos todo lo posible para blindar la Educación Pública de las garras de los mercados y para conseguir unas leyes educativas que garanticen su mantenimiento, su libertad y sus recursos.
 Esto no ha hecho más que empezar y cada día tenemos más ganas de continuar luchando por lo que consideramos justo para una sociedad plural, para seguir dignificando nuestra profesión (la más hermosa del mundo) y, sobre todo, para nuestros alumnos. Cualquier esfuerzo que hagamos será poco para ellos.

Este es el espíritu que guía a los que realmente creen en la enseñanza pública y que están dispuestos a pelear con la misma intensidad y firmeza cuando desarrollan una actividad didáctica que cuando analizan crítica y comprometidamente la realidad que nos está tocando vivir.
 
NO SOMOS ESPECTADORES, SINO AGENTES DE CAMBIO SOCIAL. Que no se nos olvide.



domingo, 13 de noviembre de 2011

Concierto educativo = selección social

En el blog Profesor en la Secundaria se hace la siguiente reflexión


¿De qué hablamos, pues, cuando hablamos de pedagogía? ¿Qué pueden ofrecerme  los colegios de renombrado prestigio a los que asisten las clases medias y altas? ¿Calidad educativa? ¿Comprobados métodos pedagógicos? ¿Garantía de éxito académico? ¡Bah! La respuesta, si somos honestos, no es afirmativa. Lo que venden los colegios privados o los colegios públicos en zonas no calientes es solamente selección social. (...) Porque lo que divide a los centros educativos no son las pedagogías. Me río del método Montessori, o la magnífica pedagogía del colegio Alemán, o de las maravillas de los más reputados colegios de las zonas altas, o de esa pléyade de colegios para clases medias de alumnos uniformados a los que asisten todos los que podrían estar en la pública pero saben muy bien sus padres que de lo que huyen es precisamente de juntarse con los de abajo, con la base de la sociedad, con los sectores más marginales, aunque por otra  parte también llenos de potencial humano y académico si las circunstancias les hubieran ayudado un poco.

No hablemos de pedagogía, es un sarcasmo. (...) El currículum se convierte en algo casi anecdótico puesto que lo que perseguimos fundamentalmente es que vengan a clase, que se comporten, que aprendan a escribir aunque sea con palotes, que lean algo, que aprendan a expresarse...


La izquierda de este país cometió un gravísimo error que reconocía Felipe González en un mitin el otro día en Hospitalet de Llobregat: aprobar y mantener los conciertos educativos en los años ochenta:  subvencionar atípicamente a centros privados para que puedan aplicar criterios sociales para la selección del alumnado. Es esto es lo que se vende. Nada más. Esta es la clave de la pedagogía más sofisticada. 


Léelo completo en Profesor en la Secundaria

Felipe González, arrepentido de haber mantenido las escuelas concertadas

Fuente: Periodista digital

Europa Press, 05 de noviembre de 2011 a las 08:53
El expresidente del Gobierno Felipe González ha admitido este viernes que uno de los errores que cometió durante su etapa en La Moncloa fue mantener los conciertos educativos para centros de titularidad privada.
"Algunos errores hemos cometido", entre ellos el mantenimiento de la escuela concertada, ante la deriva que han tomado este tipo de centros, ha asegurado en un mitin en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) ante un entusiasmado público formado por más de 3.500 militantes y simpatizantes, en el que ha arropado a la ministra de Defensa y cabeza de lista del PSC por Barcelona, Carme Chacón.
Según González, lo que tendría que haberse hecho es financiar la escuela pública con los recursos de la administración, "y quien quiera escuela privada que se la pague" en su integridad, y no parcialmente como ocurre en el caso de los centros concertados.
Ha contrastado el modelo  que defienden los socialistas con el del PP y ha recordado que los populares quieren segregar "niñas y niños, inmigrantes y no sé qué, ricos y pobres" entre centros públicos y concertados.
Tras admitir que habla con total libertad, González ha hecho una encendida defensa de la sanidad pública, en contra de la opción privatizadora y liberalizadora por la que, a su juicio, opta la derecha.
González ha indicado que en España la sanidad pública supone un coste del 7% de su PIB, mientras que en un país donde no existe red pública, como Estados Unidos, se gasta el 17% del PIB en sanidad, más del doble, y además el sistema no es universal y excluye a 50 millones de estadounidenses más desfavorecidos.
"Hagamos lo que sea, incluso subir los impuestos, para mantener la sanidad", ha asegurado González, indicando que durante sus años de Gobierno se incrementó la presión fiscal, al igual que también crecía el índice de riqueza por habitante.
Tras recordar al ex ministro del PSC y víctima del terrorismo etarra Ernest Lluch, González ha recordado que cuando ganó el PSOE en 1982, no había una red sanitaria de utilitzación pública, y entonces, la renta per cápita era de 5.000 dólares, cinco veces menos que la actual.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Aquí cabemos todos

Fuente original: Repasodelengua

Jaime T. acaba de llegar de Cuba y no se adapta muy bien al modo español de recibir clases. Como su idioma es el castellano, no tiene posibilidad de recibir refuerzos. 
Amelia G. procede de Guinea Ecuatorial y le cuesta hablar castellano, pero tampoco saldrá a refuerzos porque se matriculó a final del curso pasado, con lo que pierde su condición de recién llegada. 
María S. rumana, lleva un año en España y habla muy poquito. Apenas sabe escribir. Cuando se está adaptando, sus padres regresan a Rumanía y se la llevan con ella.
Denis R. viene de Rumanía; se incorpora este curso y por eso está exento de valenciano. Su vocabulario se reduce a unas cincuenta palabras con las que trata de sobrevivir. 
Elena R. está en la misma situación que Denis, aunque a lo largo del curso falta durante semanas porque sus padres deben solucionar problemas en Rumanía y se tiene que quedar con sus primos. 
Miguel O. rumano, es el tercero de nueve hermanos a los que sus padres apenas pueden seguir el rastro. Es habitual que desaparezca a mitad de jornada saltando la valla. No hemos conseguido que escriba nada. 
Antonio H. se ausenta por largos periodos debido a problemas médicos de los que nunca aporta justificación. La última vez que lo vimos fue en noviembre. 
Larissa N. gitana y rumana, sobrelleva con dignidad el desamparo familiar. Tiene una ACIS que no puede seguir porque abandona el centro a mitad de curso, tras haber venido a clase apenas quince días en un trimestre. 
Juan José G. vino de República Dominicana con un informe en el que explicaban que era buen chico. Su nivel es de primer curso de Primaria. 
Elena M. debe ocuparse de su abuela enferma, así que suele faltar dos o tres días a la semana. Allá por enero deja de venir a clase. 
Jénnifer V. procede de un centro de acogida, ya que agredió a un vigilante de seguridad. No hay constancia de que tenga familia. Es violenta en ocasiones, tanto como infeliz. 
Meriem W. argelina, ha repetido primero y repite ahora segundo. Es inteligente, pero su carácter la hace intratable. Consigue reengancharse en un programa de diversificación. 
Andrea D. viene dando tumbos por varios institutos; tiene una hermana autista y no es fácil encontrar centros especializados en los que la atiendan. Es una chica trabajadora, pero no entiende que en clase tenga que sufrir lo mismo que en casa, pues le gustaría ir a un grupo 'normal'. 
Verónica J. es la que controla el patio; es pequeña, pero insulta y pega como una fiera, así que nadie le hace sombra. Viene expulsada de otro centro, así que la fama le resulta útil. 
Arturo F. viene de Venezuela. Es un ligón y sus intereses no están en los libros. Se pelea varias veces con otros chicos de clase para marcar el territorio. 
David B. es gitano y solo viene a clase cuando pasan los servicios sociales, es decir un par de días al mes. Por supuesto, viene con las manos en los bolsillos. 
Omar B. primo del anterior, hace exactamente lo mismo, pero en días distintos; es una cuestión de familia. 
Melody C. es prima de Verónica. Lleva dos años sin escolarizar porque se portaba tan mal que en los colegios no querían ni verla. Es extremadamente lista, tanto como inconstante y ciclotímica. Acumula expedientes por insultos. 
Ernesto A. sufre trastorno de hiperactividad y déficit de atención, con minusvalía reconocida. No recibe atención especializada porque nunca se le tuvo en cuenta ese problema y se le fue aprobando todo. Viene de un colegio concertado que ya no lo aguanta más. 
Liviu D. es rumano y ya ha vivido en tres lugares distintos en el último año. Es especialista en saltar la valla. 
Adriana L. rumana, introvertida, muy trabajadora. Sufre en silencio las bromas de sus compañeros. 
Daniel V. también rumano y muy responsable. Intenta pasar desapercibido, sin preguntar nada aunque no lo entienda bien. 
Gabriela F. tiene problemas de hipoacusia y de logopedia. Es un desastre y casi siempre olvida su audífono, de modo que no puede seguir la clase. Vive con su abuela porque sus padres están en Colombia. 
George T. es tío de Alberto G. también de Guinea Ecuatorial. Nadie se quiere sentar a su lado porque es negro.
Es uno de los grupos de 2º de ESO que he tenido. En estos días, algunos políticos defienden la inversión en centros privados y concertados alegando que así pueden garantizar que "cada padre elija el tipo de centro y educación que quiere para sus hijos". Imagino que los padres de mis chavales también querrían elegir un entorno más 'amigable', pero es lo que hay... esto es la pública, y aquí sí que cabemos todos.
Epílogo:
De todos ellos, al menos cinco consiguieron acabar la ESO. Tres llegaron a Bachillerato, todo un éxito. Otro grupo de 2º de ESO, similar a éste, tuvo menos suerte y ninguno de ellos llegó siquiera a 3º de ESO.

Mesa Redonda y Debate sobre Educación - 16 de noviembre

viernes, 11 de noviembre de 2011

Lo que se esconde tras los recortes en la educación pública

Fuente: El País

La autora asegura que " los recortes en la educación pública no pretenden solo sanear las cuentas; responden a la idea de que la iniciativa privada es mejor que la pública, tratan de devolver el control de la educación a la Iglesia y pretenden polarizar socialmente la educación. 

MARÍA FERNÁNDEZ MELLIZO-SOTO 11/11/2011
Resulta una novedad que la educación haya entrado en el debate público. Llevábamos años sin discutir sustancialmente sobre ella. Los recortes que actualmente se están produciendo en la educación pública en algunas comunidades autónomas gobernadas por el PP, así como los movimientos de protesta que han suscitado, devuelven a la educación al primer plano del foro público (de hecho, es significativo cómo la educación ha aumentado en el ranking de preocupaciones ciudadanas, según la última encuesta del CIS). Aprovechemos esta oportunidad para discutir a fondo sobre la educación que tenemos y sobre la que queremos. Tratemos de arrojar un poco de luz en un debate que no se suele caracterizar por su claridad. Para ello es importante plantearse qué se esconde tras esos recortes. Argumento en este artículo que dichos recortes responden a un planteamiento de tipo ideológico sobre la educación y satisfacen las demandas de unos intereses muy concretos. También expongo qué consecuencias se pueden derivar de que se impongan dicha ideología e intereses en el conjunto del país.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Mercados contra derechos del alumnado

Publicado en iessecundaria

Juan Pedro Serrano 

La privatización y mercantilización de la educación ha convertido al alumnado en un elemento más de producción, material de mejor o peor calidad con el que comerciar. Es la consecuencia más destacada de la estrategia de acoso y derribo a la que está siendo sometida la educación, especialmente la pública, por parte de los mercados, que están forzando a la escuela a abandonar su objetivo principal, la formación de personas.
Los colegios-empresa compiten entre sí por conseguir el alumnado con más capacidad académica, el que presenta menos problemas y puede ofrecer una mejor imagen del negocio. De igual manera, luchan por deshacerse de los que menos garantías de éxito ofrecen, los que presentan problemas de convivencia, o los inmigrantes con escasos recursos o problemas asociados a su condición de extranjeros: desconocimiento del idioma, dificultades de integración, etc.
Los mercados bendecirán a los centros que obtengan mejores resultados, atendiendo a indicadores no siempre compatibles con el servicio esencial que se presta, y hundirán a los que no ofrezcan beneficios, aunque no hasta el punto de hacerlos desaparecer, porque siempre es deseable mantener un mínimo aceptable de miseria.
Como ocurre en el ámbito económico, en el que ya no importan las personas, sino cumplir con el déficit que establecen los especuladores, aun a riesgo de condenar a la población a un estado extremo de pobreza, los centros educativos no se preocuparán de educar, sino que se limitarán a alcanzar los objetivos de productividad y rentabilidad que se les imponga desde fuera.
Estamos abocados a un sistema educativo injusto, generador de desigualdades, segregacionista, en el que el alumnado no es protagonista, sino que solo se le tiene en cuenta en función de su capacidad para atraer nuevos compradores, usuarios de un servicio pensado para generar beneficios económicos.

SEÑAS DE IDENTIDAD

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puedes usarlo en exámenes, carteles etc.